Sunday, December 10, 2017

Barbara toca el acordeón... y canta


Wednesday, December 06, 2017

El hombre misterioso

Quién es este hombre?
Debe ser alguien de mi familia calabrese, tal vez un primo o tío de mi bisabuelo Bernardo De Ferrante (1861-1899). No tengo idea de quién es. Alguien lo sabe?
 

Es hora de volver a ver a mis parientes en Zambrone, Francesco (padre) y Vincenzo De Ferrante (hijo), y a mis parientes en Vibo Valentia. Lamentablemente, ya no puedo visitar al padre de Francesco, que fue el primer pariente que conocí en 1997, después de casi un siglo de silencio entre la familia De Ferrante en los Países Bajos y la familia De Ferrante en Italia. Él fue quien me preguntó durante nuestra primera conversación telefónica (él desde Calabria y yo desde Holanda): "¿Es usted pariente del Dr. Bernardo De Ferrante? ¿Dónde vive usted? No en Bélgica ... Pero sus hijos emigraron a Bélgica ..."

Es otra historia increíble, mi encuentro con Vincenzo De Ferrante (en Tropea) y sus hermanas y familia (en Vibo Valentia). 


Luigi De Ferrante
¿Pero quién es ese hombre misterioso con su barba y una mirada distraída? O no es una mirada distraida sino suave y simpática. Parece (asomiglia) al padre de mi bisabuelo, Luigi De Ferrante, pero no su mirada. 

Luigi (1834-1917, creo, lo escribo de memoria) era telegrafista en Capo di Zambrone. Sólo los habitantes de Zambrone saben donde está Capo di Zambrone. Y yo. Y pocos saben que en el siglo XIX había un tiempo en que el sistema de telegrafía funcionaba en base de puntos altos en las montañas. Ahora paro... 

Buscando mis raíces calabreses, junto con mi mujer e hijos.

La silla y la cama

En mi carta de invitación a familiares y amigos para celebrar los 50 años de matrimonio entre Aafke y yo (y mi cumple de 70 años) el 5 de mayo 2018, dije que, en lugar de un anillo de oro o plata, le di a Aafke en 1968 una silla hecha de madera de pino. Hace poco encontré los dibujos técnicos que hice de la silla antes de construirla - ve los dibujos.

Hice la silla en la primavera de '68 y me hace sonreír que la silla tenga 68 centímetros de largo (ve el dibujo de arriba). La hice bastante pequeña y baja, ya que no sólo la silla iba a ocupar espacio en la habitación de Aafke (estaba bajo el techo de una casa pequeña en la que ella alquiló uno de los cuatro cuartos) sino también mi guitarra (debajo de su cama) y yo mismo (arriba de su cama).
El precio o los costos (costes) de la madera podrían ser los 11.65 florines que están apuntado en el dibujo de al lado. O será que esta suma es el total de otra cosa?

Otra cosa es que Aafke quedó contenta y sorprendida con el regalo de la silla. La llevé en cuatro partes en un paquete bajo mi brazo.  

Tuesday, November 28, 2017

Otra historia increíble o curiosa



AVISO: Creo que este post no está muy claro e incluso un poco confuso. No explico bien lo que es "increíble" (para mí).

La historia del mismo tono es otra historia increíble (o curiosa), para mí.

Hay algo que ustedes tienen que saber para entender mi incredulidad sobre esa coincidencia del mismo tono y es cómo conocí a "la princesa islandesa". Antes de contar esa historia voy a chequear si no la conté ya una vez en este blog... Pero la historia del mismo tono queda, incluso si la otra, la de cómo conocí a la princesa s'évanouit (voy a buscar la traducción... es algo como 'se esfuma'?).

Hay por lo menos un lector, BL, que conoce la historia de la princesa islandesa. Es él que dio el título de princesa a ella. Debo tener una foto en que ambos están, mi amigo B y ella, la princesa. Estoy casi seguro que ya escribí una vez sobre ellos. Lo voy a buscar...
_______________

Lo encontré, en parte, en una entrada en este blog del 3 de abril 2008: "...El pensar en inglés no me cuesta, lo hago todos los días. Raras veces sueño en inglés o expreso mis sentimientos en inglés. Había un tiempo en que sí expresé mis sentimientos en inglés, cuando conocí a la princesa islandesa. No me acuerdo si ya he escrito sobre ella... No fui yo quien le dio ese nombre de princesa, sino mi amigo B. Es un nombre muy apto para ella.

Una vez hice una canción para ella. Su letra es muy sencilla: Something I like is to ride on my bike, but when I look at the sky I always get a fly into my eye... Así empieza la canción. Traduzco: Algo que me gusta es andar en mi bici, pero cuando miro al cielo siempre me viene una mosca en mi ojo.

Tienes que pronunciar ambas frases y notar la diferencia en sonido y fluidez. El castellano es nada fluido! Bueno, tal vez sea así también a causa de mi mal inglés y mal castellano.

Falta un blog en holandés. Qué podría ser su tema? La dominación perfecta del idioma? Que aburrido!

[Scan10774.JPG]En la foto se ve a mi princesa holandesa (no islandesa, para la gente que lee demasiado rápido o malo) y una de mis bicicletas."

Todavía os debo la historia de cómo conocí a la princesa islandesa. Su nombre verdadero es Sigrun Hardardottir. 

Saturday, November 25, 2017

Te voy a extrañar, amigo

Nos conocimos en una casa en el dique, el mismo dique en que vivo pero un poco más allá en la dirección de las esclusas. Creo que llegaste a esa casa en autobús pero también puede ser que yo te llevé en coche. La casa se encuentra en frente del pequeño camino que va a las esclusas de Schellingwoude y está al lado de una parada de buses.

Estoy casi seguro que nunca hayas visto las esclusas de Schellingwoude. Todavía queda una semana para visitarlas, no están lejos de nuestra casa. Si no tengas el tiempo para hacerlo puedes mirar en youtube (zambrone1861) las películas que hice de las esclusas (aquí hay una: Étude 2) y también puedes acompañarme virtualmente en una de mis caminatas matutinas (Entre six et sept), en la oscuridad, con sólo las luces de las farolas y de alguna casa en donde alguien se ha levantado temprano o ha quedado despierta toda la noche. En esa última película, Entre six et sept, vas a escuchar primero música de guitarra tocada por el guitarrista venezolano Alirio Díaz, quien era (hace poco murió) mi favorito entre los guitarristas de música clásica. Él tocaba, además de música clásica, música venezolana tradicional, llamada ‘folklórica’. Creo que eso influyó en su manera de tocar, que me gustó tanto. Luego, llegado a las esclusas escucharás una canción un poco triste del famoso cantante belga Jacques Brel: ‘Non Jef, tu n’es pas tout seul…’ ‘No Jef, no estás todo solo…’

Recuerdo muy bien nuestro primer encuentro en esa casa cerca de las esclusas que limpiaste a petición de mi sobrina embarazada. Ella había vivido una semana en ella y tenía que dejarla bien limpia. Y así lo hiciste tú, para ella. Ayudaste a ella y, en los años que lo precedieron y siguieron, ayudaste a tantas personas más, incluso a Aafke y mí. A veces, cuando yo había tirado mis camisas en la cama y olvidado de colgarlas en el armario grande y las encontré cuidadosamente dobladas por encima del armario bajo al lado de la cama, me conmoviste. No sé si entiendas mi emoción.  

Cuando terminaste tu labor en aquella primera vez que nos encontramos, te llevé en coche hasta la parada (o se dice en tu país paradero?) del autobús. En el camino hablamos de América Latina, ese continente en que yo he vivido en 1973 y 1982 durante un medio año, de limpiar casas y de algo más que no recuerdo.

Luego, cuando mi compañera y yo buscamos a alguien que nos podía ayudar a limpiar nuestra casa pensé al tiro (de inmediato) en usted. Eso es mi recuerdo del acontecer de los eventos, Aafke dice otra cosa...

El año pasado hemos hablado de muchas cosas y últimamente, cada vez más, de tu regreso. Ya siempre viste los lados positivos de la sociedad holandesa y ahora, acercándose tu salida, lo ves aún más claramente, creo, y laudaste hasta el buen clima… Pero la idea de vivir por siempre acá y hacer lo que haces para ganar la vida no es tu camino de futuro preferido. Por eso, creo, quieres y te atreves a volver al país de donde viniste.

Lo que me gustó contigo era de charlar sobre las pequeñas y grandes cosas de la vida. Eres una persona sensible, fuerte y refinada, lo considero un honor ser tu amigo.

En la boda de mi hija te filmé, junto con tu pareja. Te voy a dar un USB-stick para que tengas las imágenes filmadas de ustedes en la boda y algunas películas más que he hecho (por ejemplo, esta del jardín en que tantas veces has trabajado, Nieuwendammerdijk (2). Hace unos años, cuando hubo truenas y lluvias fuertes alrededor de nuestra casa, te filmé, quiere decir, grabé tu voz. Voy a buscar en youtube ese vídeo y copiaré el enlace aquí... No podía encontrar el vídeo, por eso pongo de momento una peli que quizá también te guste porque muestra el otoño que tantas veces has vivido acá y, además, ves a Aafke caminando hacia su casita que también conoces muy bien: Llegó el otoño

Qué más puedo decirte? Nada más. Sólo que te voy a extrañar, amigo. Y claro, que te vaya bien!

Friday, November 24, 2017

"Si Moisés no visita al monte, el monte visita a Moisés"

Don Soto y Aafke en 1973 y Don Soto y su mujer en 1993.
Pronto se marchará un amigo que nos ha visitado cada semana durante más de siete anos. Dejará un hueco.

Creo que nunca volverá a visitarnos, lo que me hace triste. El único remedio será visitarle a él. Así haré o haremos, mi compañera y yo, algo que un otro amigo hizo hace 24 años cuando viviamos seis semanas en Chile para escribir el libro "Reencuentro con Chile después de 20 años" (Weerzien met Chili).

El amigo chileno que vino a visitarnos en 1993 en la Casa de los Ejercicios en Temuco fue Don Soto. Así lo llamamos, mis compañeros campesinos, cuando viví y trabajé desde el 31 de enero al 15 de marzo de 1973 en el Centro de Reforma Agraria "Los Prados de Mendoza", cerca de Vilcún y cerca del Río Quepe.

Cuando mi compañera y yo volvimos en 1993 a Vilcún y al Río Quepe para buscar a los amigos campesinos con quienes habíamos compartido la vida, me costó encontrar a Don Soto. Nadie sabía donde vivía, sólo podían decirme que todavía estaba vivo, hasta que logré hablar con una monja en Vilcún que me contó que vivía cerca de Cherquenco.

Viajé a Cherquenco, que queda más cerca de la Cordillera de los Andes que Vilcún. Ahí alguién me contó donde, más o menos, tenía que vivir Don Soto. Caminando más de una hora por senderos de montañas salvajes, gritando de vez en cuando su nombre, llegué a un lugar que se parecía a lo que alguien en Cherquenco me había descrito. Ahora grité varias veces lo más fuerte que pude: "Don Soto Alvarao!!" (su segundo apellido es Alvarado) De repente alguien me contestó y supe que era él. Tengo buena memoria para reconocer la voz de alguien.

Para terminar la historia sobre mi reunión con Don Soto, sobre el cual os podría contarles horas, digo solamente que unos días después Don Soto vino a visitar a mi mujer y mí en esa Casa de Ejercicios (casa de monjas) en Temuco, junto con su mujer. Ambos estaban bien vestidos como si estuvieran visitando el Pápa. Entrando la sala donde mi mujer y yo nos encontramos él dijo con voz clara: "Si Moisés no visita al monte, el monte visita a Moisés".

Mi amigo que se marchará pronto, volverá a su patria en América Latina. Como ya dije, temo que la única forma para volver a verlo será que yo viajara adonde él va a vivir nuevamente. Su pueblo se llama Santo Domingo de los Colorados.

Sunday, November 19, 2017

Un descubrimiento increíble

Patrizia y yo
Nos conocimos en los años setenta (o era ochenta?), cuando mi compañera y yo estuvimos en Roma, donde ella vive. Es italiana, profesora de latin y de historia, amante del cine, amiga de una amiga holandesa. Su nombre es Patrizia. Le visitamos varias veces en Roma antes de que ella llegara en 1997 a nuestra casa, en compañía de su ex-marido, su hija y una amiga.

Nos sentamos a la mesa, yo preparé café y te, y las mujeres ya estaban charlando vivamente, en castellano y francés. El ex-marido se quedó callado, como yo. Tres mujeres vivas y dos hombres callados.

Me ocupé de él. Como él sólo hablaba italiano y yo no lo hablé en aquel entonces, busqué fotos de mis antepasados italianos, fotos del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Él miraba con mucha atención las fotos e intercambiamos un par de palabras, pero sobre todo intercambiamos gestos corporales y de la cara. Cuando había visto todas las fotos busqué la copia (un poco mala) del diploma de mi bisabuelo italiano, quien era médico y murió en diciembre 1899.

Él leía con mucha atención el diploma, adornado con estampilla y letra elegante. Los detalles del nombre, fecha y lugar de nacimiento de mi bisabuelo no estaban muy claros, por la persona que lo había escrito a mano y por la calidad de la copia.

"Patrizia," dijo él, interrumpiendo la conversación de las mujeres, "sabes de donde viene su bisabuelo? De Zambrone."

Patrizia nos miró estupefacta (stupéfais). "No lo puedo creer!" gritó. "Mi bisabuelo viene del pueblo de al lado! En qué año nació el tuyo? Ydonde hizo sus estudios de medicina... en Napoli. El mío es de la misma edad y estudió arquitectura en Napoli. Ellos deben haberse conocido!"

Me explicó donde queda Zambrone y como era el paisaje ahí en el sur de Calabría.

Mientras tanto su ex siguió a leer atentamente el diploma.
"Patrizia," dijo poco después. "Sabes como se llama su madre? Pietropaolo."

Patrizia saltó de su silla y abrazándome me dijo emocionada: "Primo, cuggino, somos familia!!"

Saturday, November 18, 2017

El pasaporte

Tres meses después de su nacimiento, mi compañera y yo fuimos con nuestra nene a España, a Torremolinos, el 23 de noviembre del año 1985.

Teníamos la costumbre de pasar en invierno una o dos semanas en Andalucía para cargar la batería. Trabajamos harto el resto del año y siempre estábamos un poco cansados en invierno. La luz holandesa puede ser linda para pintores y cineastas, pero lo que necesitábamos era luz clara, cielo despejado y sol, no esos días grises típicos de Holanda en invierno.

En aquel entonces yo solía buscar a último momento, una hora antes de la salida, la poca ropa que necesitaba y ponerlas rápidamente en una mochila o bolso. Esta vez, con nuestra nene de tres meses, además tenía la tarea (en conjunto con mi esposa), de buscar las cosas necesarias para nuestra nene. Tampoco era mucho lío. Éramos personas sencillas que no necesitan mucho. Nada de mascara, nada de pinta de labios o lo que sea para que mi compañera sea bella, y nada de lentes o anteojos o gafas de protección contra el sol, ni sombrero nostálgico o calcetines de moda para mí.
Llegamos un poco tarde y estresado al aeropuerto, con nuestro equipaje cómodamente en el carrito de nene. How handy!

Chequeó de pasaportes. Todo en orden, felizmente.
"Y su nene?" me preguntó con voz severa el aduanero, poco tiempo antes de que saliera el avión de Amsterdam a Málaga.
Le miré perplejo.
"No le entiendo," le dije con voz vacilante.
"El nene que Usted lleva delante de su pecho," me dijo, apuntando con su dedo índice a mi hija de tres meses que estaba colgada delante de mi pecho en un 'draagzak' (bolso para llevar niños pequeños de menos de un año). "Donde está su carnet de identidad? Su nombre no está en su pasaporte y tampoco está en el de su esposa."
Como un relámpago pasó por mi cabeza de que no nos habíamos dado cuenta de que ella ya era considerada como una persona independiente que necesita carnet de identidad. Ella era todavía tan parte integral de nosotros, en plena armonía con nosotros, nuestra querida hija de tres meses. Tan pequeña y ya necesitaba carnet de identidad...

El único remedio era que dejamos hacer un carnet de identidad para ella. Felizmente, un servicio especial de carnet de último momento en el aeropuerto pudo proveernos el documento requerido en pocos minutos.

Debo tener ese documento de nuestra hija de tres meses en algún rincón de mi sala de estudios. Pero donde?

PD: Encontré el documento en un cuaderno, firmado por "de opperwachtmeester", entonces ese servicio especial es o era de la aduana holandesa. Existe todavía?